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2019, sidrería casa antonio.

El barrio de La Latina es de los más viejos y carismáticos de Madrid.

“Es Madrid patria de todos, pues en su mundo pequeño son hijos de igual cariño naturales y extranjeros” .                                                                    (Calderón de la Barca)

Sus calles conservan el trazado que ya tuvieron hace siglos, como puede verse en el plano de la Villa de 1656, y algunos de sus nombres (puerta de Moros, plaza de la Cebada, calle de la Morería, la propia Latina) nos trasladan a un tiempo en que esta zona era el verdadero centro de la vida en la ciudad. El nombre del barrio se debe a doña Beatriz Galindo, humanista y preceptora de la familia de los Reyes Católicos. La llamaban la Latina por ser maestra de latín de la reina y sus hijas. A ella se debe la fundación del hospital de la Latina en el solar donde hoy se encuentra el Teatro La Latina, que estuvo activo hasta 1899.

La plaza de la Cebada es un verdadero punto de encuentro del barrio de La Latina, situada en el concurrido barrio de La Latina, es una de las plazas más antiguas de Madrid, hoy en día está prácticamente ocupada por su Mercado, dicho mercado ocupa esta ubicación desde el siglo XVIII aunque ya desde el siglo XVI se tiene conocimiento de la ocupación de la plaza por vendedores que situaban sus puestos en dicha plaza para vender sus alimentos: cereales, legumbres y tocino, que entraban por la Puerta de Toledo. En 1958 se instaló el actual mercado mucho más colorido que sus predecesores.
El nombre de la plaza viene dado ya que, en la calle cercana del mismo nombre, se separaba la paja del grano de cebada para utilizarla como forraje para los caballos, separando la cebada destinada a los caballos del rey de la de los regimientos de caballería. También en ella se instaló una de las fuentes que servía de suministro de Agua a los madrileños. Esta se conocía como la Fuente de la Abundancia y abasteció de agua a los madrileños hasta el 27 de marzo de 1840 en que se inició su demolición.
Pero la Plaza también tiene su lado oscuro ya que durante años fue escenario de diversas ejecuciones públicas. En ella dieron su último respiro diversos maleantes y bandidos como son el célebre Luis Candelas y Pedro Chico. En la época de Fernando VII rara era la semana en la que no se instalaba en el centro da la plaza su patíbulo y las iglesias de San Millán y Nuestra señora de Gracias avisaban a los vecinos, con sus campanas, el desenlace definitivo de los reos. Una de las curiosidades de esta plaza es su forma irregular y el espacio que abarca, entre el Teatro La Latina y el Mercado de la Cebada.

Si nos apetece hacer un recorrido por este barrio tan emblemático, salimos de la Plaza de la Cebada por la calle Maldonadas y llegamos a la Plaza de Cascorro, donde si es domingo, aprovecharemos para recorrer el famoso Rastro madrileño bajando por Ribera de Curtidores, luego podemos salir a la Puerta de Toledo, y después tomar la Gran Vía de San Francisco que nos llevará a desembocar en la Basílica de San Francisco El Grande, uno de los templos más impresionantes de la ciudad. Las calles entre la calle Toledo y la Gran Vía de San Francisco (Calatrava, la Paloma, el Ángel, Tabernillas, Luciente, Humilladero…), estrechas y sin edificios monumentales, tienen el sabor más puro de La Latina. Se trata de una zona de pequeños comercios y viviendas antiguas donde se hace vida de barrio. Siguiendo la calle Bailén veremos la zona de Las Vistillas, y si volvemos a subir hacia la calle Toledo, pasaremos por la Plaza de los Carros, la Plaza de la Paja, y siguiendo la Cava Baja, desembocaremos en Puerta Cerrada y de ahí a la calle Toledo, donde podremos disfrutar de la Colegiata de San Isidro, antigua catedral de Madrid, y cerrando el círculo, llegaremos otra vez a la Plaza de la Cebada.

Si hemos hecho el recorrido completo, seguramente estaremos desfallecidos y sedientos, y en esas condiciones, ¿a quien no le apetece una buena comida acompañada de una bebida acorde a esas necesidades…? Y, ya puestos, por qué no disfrutar de todo el sabor de la comida asturiana en el centro de Madrid, una buena fabada con todos sus condumios, un cachopo de esos que satisfacen el estómago, esas croquetas caseras, un buen pote, chipirones de Luarca, un buen chorizo a la sidra y, por qué no, unos buenos callos, acompañado todo ello por una sidra de la tierra o una buena cerveza fría…

Y ya que estamos en La Cebada ¿qué mejor sitio para saciar nuestras necesidades que La Taberna Cebada Casa Antonio?

Desde 2011, a tiro de piedra del bullicio de la Cava Baja, la Taberna Cebada de Casa Antonio lleva ofreciendo lo mejor de la gastronomía asturiana. Algunas de sus especialidades son los cachopos y los mini.cachopos, el embutido del occidente asturiano, concretamente del Concejo de Tineo y, como buen asturiano, no podían faltar su gran variedad de sidras.

A primera vista, nada más entrar, hay un espacio para tomar raciones de pie con barriles por mesa o también en la misma barra. Más al fondo, hay unas mesas acompañadas de taburetes altos dónde aislarse un poco del mogollón. La decoración del local es variopinta, con “posters” sobre eventos gastronómicos asturianos, aperos de labranza, botellas de sidra trabanco colgadas del techo, pañuelos de Asturias. En definitiva, un rincón asturiano en el Madrid más castizo.

La Cebada o Casa Antonio es una de esas tascas de tapeo que cobran vida el domingo del Rastro. Situados en el corazón de La Latina, ofrecen lo mejor de la gastronomía tradicional asturiana. En Casa Antonio cuentan además con una buena variedad de tapas y tostas, fabada, callos, croquetones de Luarca, empanadas y los postres de la abuela. Celebran cumpleaños y espichas (tapeo) con los amigos. Todo regado por una buena sidra o una caña bien tirada (como antiguamente); sus gin tonics y los mojitos son verdaderamente espectaculares.

En definitiva, un sitio estupendo para terminar nuestra visita por el barrio de La Latina e irnos a nuestra casa satisfechos, tanto visual como gastronómicamente, al fin y al cabo, como decía Alain Ducasse:

La excelencia está en la diversidad y el modo de progresar es conocer y comparar las diversidades de productos, culturas y técnicas”.

horario

Miércoles y jueves 16.00 A 00.00 H.
Viernes, sábado y domingo 12.00 a cierre.
Lunes y martes, CERRADO.